A qui ens agraden els contes, a qui ens estusiasma llegir contes, inventar-nos-en, escriure’n, explicar-los, etc., la concessió del Premi Nobel de Literatura a Alice Munro, a aquesta escriptora canadenca, de gran prestigi i consideració, ens satisfà, perquè, d’alguna manera, posa el conte en el lloc que li pertoca en el món de les lletres, ja que de vegades sembla que és un “gènere menor”, segons la crítica, tot i que molts autors, sobretot els més grans, alternen l’escriptura de novel·les i contes…

Els contes, les històries a la vora del foc, formen part de les nostra vida des dels inicis dels temps… fins ara…  I sempre s’explicaran contes, els nens els necessiten per poder-se dormir, els adults per somniar…

 

Us deixem notícies sobre el Premi Nobel de Literatura 2013:

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/10/actualidad/1349889198_516069.html

http://www.rtve.es/noticias/20131010/alice-munro-extrana-pais-nobel/761965

 

I un fragment del relat El amor de una mujer generosa, d’Alice Munro, la guanyadora del Premi Nobel de Literatura 2013, del llibre de relats del mateix nom, de 1998:

 

Hacía más frío allí, río arriba, que en la ribera cercana al pueblo. Todavía no había una sola hoja en los árboles de la orilla: el único verde visible lo formaban los manchones de puerros en el suelo y las caléndulas de pantano frescas como la espinaca, que se extendían a lo largo de los arroyuelos que desembocaban en el río. Y en la ribera de enfrente, debajo de unos cedros, vieron lo que andaban buscando: un banco de nieve largo, a ras de tierra y tenaz, gris como las piedras.

Aún no había desaparecido.

Así que podrían saltar al agua y sentir el frío apuñalándoles como una daga helada. Dagas de hielo alzándose tras sus ojos y aguijoneando el interior de sus cráneos. Luego sacudirían unas cuantas veces brazos y piernas y por fin saldrían, tiritando y castañeando de dientes. Meterían sus entumecidos miembros en sus ropas y sentirían cómo sus cuerpos se recuperaban dolorosamente por la sangre palpitante y el alivio de haber convertido sus jactancias en algo verdadero.

Anuncis